Milei propone un alto nivel de fuego al proyecto de ley de demolición del estado y abandona sus grandes reformas fiscales

El presidente Javier Milei ha llamado a fuego alto en medio de la guerra que lo enfrenta desde hace semanas a los gobernadores provinciales de buena parte del Congreso argentino. A última hora, el Gobierno anunció que eliminará las grandes reformas fiscales que han plantado megaley de demolición del Estado. Miley tiene la esperanza de que la meditación quede satisfecha con lo que ella llama la «posición razonable», que en un par de días pasó aprobando -con muchas reservas- el dictamen de la ley para su votación en el Parlamento que la condenará a muerte. Durante una semana larguísima, mientras el presidente confrontaba primero al general sindical y despreciaba a uno de sus ministros por acusaciones de filtrar información a la prensa, Milei se disponía a aparecer en otros lugares. El gobierno argentino está convencido de que ahora podrá probar la conocida como su ley ómnibus.

La ley -de más de 500 artículos y con la que Milei buscaba adquirir poderes legislativos de emergencia- convocó estas vías luego de casi un mes de negociaciones. La reforma del sistema que derivó en aumentos de júbilos y la imposición de impuestos a las exportaciones regionales terminó por confrontar al Gobierno con los intendentes de los congresos de centro derecha y con los gobernadores de quienes esperaban convencer a Milei.

Desde las redes sociales mundiales, el Gobierno afirma que no negociará el contenido de esta ley que pretende modificar gran parte de la estructura política, económica y social del país. Pero cedí ante la soledad de su minoría en el Congreso. No espera tener cuatro años de facultades especiales que le permitan gobernar por decreto, hace ahora sólo más de dos años, y ya ha dejado su huella en otras cuestiones. El presidente aceptó “errores” en la redacción del capítulo de Seguridad, en el que un artículo proponía controlar reuniones de más de tres personas en público, y sacó a la petrolera YPF de la lista de 41 empresas estatales que buscaban privatizar. También tiene equipo detrás. desfinanciamiento del Instituto Nacional del Cine o el director del Fondo Nacional de las Artes, que gestiona bien a los artistas y a quienes exigen reclusión, ha convocado a los trabajadores de la cultura a protestar en las calles de Buenos Aires.

Milei también desistió de su pretensión de modificar por decreto la fórmula previsional para mantener el esquema de aumento trimestral que, previsto para marzo, llegará tarde con una inflación superior al 25% recién en diciembre. La propuesta no fue satisfecha por los opositores que negociaron con el Gobierno, por el PRO del ex presidente conservador Mauricio Macri, por el centroderechista de la Unión Cívica Radical y por un gran bloque de peronistas federales y otras fuerzas minoritarias, que aceptaron la fórmula actual. Asimismo, el Gobierno acordó dar un paso más en el sector de retenciones de hasta el 15% a las exportaciones de los productores agrícolas de las provincias cercanas a Buenos Aires, pero pretende mantener aumentos de hasta el 33% en productos como la harina. , el aceite, el maíz o la pesca, acabaron con la tarea a los gobernadores.

El anuncio de que se trata de dos promedios, junto a otros como la flexibilización del capital blanco o la condonación de intereses moratorios, serán eliminados por la ley, llegado mientras el país examinaba el desacato de Guillermo Ferraro, uno de los artífices del Tras la victoria de Milei por segunda vez en noviembre fue nombrado ministro de Infraestructura, un megacarro que condensa Obras Públicas, Energía, Transporte, Minería, Telecomunicaciones y Vivienda.

Tras reconstruir la prensa local, Ferraro había filtrado el diario Clarín un berinche de Milei contra los gobernadores que intentaron el final de la negociación. “Los voy a dejar sin un peso, los voy a fundir a todos”, dijo el alcalde en una reunión de gabinete esta semana, mientras corría contra el reloj para convencer a esa “posición razonable” de votar la ley.

La amenaza no era la primera vez que el Gobierno hacía una declaración pública. Tanto la voz del presidente Manuel Adorni como la del ministro de Economía Luis Caputo estuvieron semanas advirtiendo al resto del espectro político que, sin aprobar la ley, el ajuste fiscal recaería sobre la población. “Si se ha recuperado alguno de los artículos económicos, tienes partidos provinciales que se registrarán de inmediato”, dijo Caputo el miércoles, pero dos días después se encargó de anunciar en conferencia de prensa que eventualmente eliminará los artículos en discordia. “Esto de ninguna manera implica que queramos abandonar nuestro compromiso de lograr el equilibrio fiscal, nuestro objetivo de déficit es claro. Lo que no pedimos es que este capítulo fiscal se muestre como algo que consideramos necesario y urgente. Los ojos del mundo están puestos en este cambio”, afirmó el Ministro de Economía.

Habiendo terminado 2023 con un déficit fiscal del 3%, la incógnita ahora está en cómo completar el Gobierno con su objetivo de llevarlo a cero o incluso terminar 2024 con fiscalizaciones, como el ascenso al Fondo Monetario Internacional. El FMI ha querido abrir la válvula para que Argentina reciba divisas para pagar sus cuotas con el organismo siempre y cuando Argentina mantenga el ajuste fiscal. Esta semana Milei, pasa a la mesa de examen: el directorio de Fondos se reunirá al día siguiente para definir los fondos necesarios para que la Argentina respire hasta abril. La aprobación de la ley, que según el Gobierno se discutirá el martes en la Cámara Baja del Congreso, será fundamental.

El Ministro del Interior, Guillermo Francos, dijo que está satisfecho de haber recibido sus elogios para demostrar las extraordinarias facultades de Milei y que espera que el proyecto sea aprobado “rápidamente” en el Senado. El Presidente y el Jefe decidirán retirar la parte fiscal y a medida que avancen la parte tenemos consenso”, dijo Francos.

El peronismo advierte sobre «trampas»

Milei desde entonces ha retrocedido en los puntos en los que le pidió el cargo con ese diálogo, pero no aceptará que no sean las facultades legislativas de emergencia. La ley propone una declaratoria de emergencia pública por un año —prorrogable por otros— para que el Ejecutivo tenga competencias legislativas en materia económica, entre otras. “Todos los presidentes han tenido facultades extraordinarias. Todos han tenido esta oportunidad”, le dijo al ministro del Interior, quien afirmó que el gobierno tiene los votos para aprobar su ley.

Para el peronismo, que tiene el primer cargo de intendente en el Congreso y que ha negado su participación en las negociaciones, el anuncio del viernes es una trampa. “Milei solo quiere superpoderes (facultades delegadas). Es el corazón de la ley”, escribió en la redacción el jefe de los diputados peronistas, Germán Martínez. El consentimiento que tiene Milei es claro. El martes se reunirán los diputados y, pase o no la ley al Senado, la sesión será histórica, con más de 500 artículos para discutir uno a uno sobre el futuro de un país en crisis y más propuestas que un salto hacia el desconocido.

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